martes, 19 de octubre de 2010

FERIA DEL LIBRO CORDOBA 2010

TEMARIO DE LA CONFERENCIA
12 DE SEPTIEMBRE DE 2010

ARQ. VICTOR JOSE STILP PICCOTTE
(c) todos los derechos reservados
Campo del Pantano Viejo
CAMINOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
(hacia el bicentenario de la revolucion de mayo de 1810)

“En el siglo diecisiete la principal vía de comunicación entre la gobernación del Tucumán y el alto Perú, era el camino real que iba enlazando ciudades de la gobernación”[1]

No debe sorprender mi afirmación en relación a los siglos previos a la Revolución de Mayo de 1810, sobre el significado que debe otorgarse a la tarea de ocupación y planificación que definieron los pueblos originarios sobre la estructura existencial de la arquitectura.
En tal sentido, nada hubiese podido ser concretado sin la “presencia” del trazado vial peatonal de los pueblos originarios, y muchos menos, sin los enclaves urbanos de las culturas nativas que determinaron posteriormente, el afianzamiento de las principales ciudades fundadas por los españoles en nuestro territorio (Siglos XVI y XVII)
Los nativos originarios de Abya Yala[2] conceptualizaron un simple y ordenado uso del espacio físico y geográfico, y por ello, no cabe otra síntesis conceptual, pues si arquitectónicamente ya habían definido el uso de la traza urbana cuadrangular, es lógico conjeturar que para hacerlo tuvieron en cuenta la posición estratégica de cada lugar, realzando las comunicaciones, el uso del agua y de los recursos existentes.
He analizado el asentamiento de los núcleos residenciales, y cómo los nativos aprovecharon espacios diversos (Bolsones y valles, mesetas y cerros) y cómo, además, articularon instalaciones de diversa índole (Vértebra estructural que posibilitó la vida de la región en el Tucumanahaho)
Consecuentemente, esa vértebra estructural concatenó los diferentes nodos de la cultura (Hitos que desafiaban los inconvenientes del terreno) y se convirtió en eje de desarrollo desde el sur del lago Titicaca (Bolivia) hasta el área central de la actual provincia de Mendoza.
Los investigadores (Agrupo en esa denominación a arqueólogos, historiadores, antropólogos, etc.) denominaron al eje de desarrollo como “capacñan” o “capacñam” o “camino real” y dedujeron sobre su construcción de base Incaica.
Huelga decir al respecto que no comparto la tesis, porque la vértebra estructural fue pergeñada siglos antes de la llegada del Inca, y sus autores materiales fueron los integrantes de la Cultura Cacá…

Que ocuparon – hasta la llegada de los invasores españoles – el área denominada Tucumanahaho.

La extensa y compleja red vial que trazaron los pueblos originarios en el territorio del Tucumanahaho – rescatada en tramos e inferida en otros – nace y muere en ejes cardinales (Norte/Sur y Este/Oeste) Desde el asentamiento de Tastil – Salta – el camino recorre el “Valle Calchaquí” hasta concentrar el tránsito en los valles de Yocavil y Hualfin. Tal como se observa en el croquis precedente, la vía conecta los asentamientos norteños con el Valle de Londres, uniendo las actuales ciudades de Tolombón, Salta; con Santa María, Catamarca; y desde allí con el Aconquija, integrando Andalgalá, Catamarca.[3]
Y el área de Ingamana con la ciudad Inca (El Shincal) y su valle, integrado por la actual Belén, Famatina y Arauco – La Rioja –

Al respecto cito que…

El paso Comecaballos es un amplio corredor ventoso (…) 4330 mts (…) investigaciones personales nos han permitido probar que estos pasos fueron los utilizados en 1536 por el ejército de Diego de Almagro en la primera expedición española al NO argentino y Chile”.[4]

Esta cita concretiza la importancia dada al camino por aquellos que podían utilizarlo. No cabe duda entonces, sobre su utilización para el traslado de elementos vitales en la vida del Tahuantinsuyu…

Sustentados en la existencia de lazos regionales, posiblemente redes de comercio e intercambio, en una intensa interacción ceremonial, y en cierto grado de especialización artesanal.[5]

Son siete las actuales provincias argentinas que ocupan el territorio que atraviesa el camino andino nativo o “yan”, luego llamado “Qhapaq Ñan” o “Qhapaq ñam” (“Capacñan” o “Capacñam”) Camino nativo subducido por la ingeniería Inca. (Hoy denominado camino principal andino) [6]
Los kilómetros de extensión (Redes principales y secundarias) no han sido otra cosa que el resultado de años de trabajo; y por lo tanto, una muestra del patrimonio que heredamos los “descendientes de los barcos”, de los pueblos originarios del sur continental. La ignorancia de muchos, y el desinterés de los sucesivos gobiernos nacionales y regionales, al ¿negar? a sus pueblos la verdad sobre la historia ocurrida tras la invasión española del siglo XVI, ha determinado que muchas ciudades (Pueblos, y pequeñas aldeas) hayan “cubierto” con su dinámica de cambio este antiguo trazado.

“Dinámica ayudada” en otros sectores por la madre naturaleza, que ha “ocultado providencialmente ese tesoro” preservándolo de la ambición de los que sólo pretenden lucrar con la historia.

Este complejo administrativo de transporte y comunicación, mantuvo unidos a los pueblos del Tucumanahaho, y a la vez sirvió como fuente de traslación mitológica.
Para su concreción, los constructores relevaron extensos territorios intermontanos en un lapso de mil años, y, además, reconocieron los faldeos cordilleranos, o de estribaciones serranas, observando la factibilidad para plasmar una “ruta”.
En tal sentido, rellenaron pantanos, elevaron plataformas, construyeron “puentes” y atajos sobre los barrancos, ejecutaron terraplenes, y escalonaron sectores delimitando las secciones con hitos enfatizados…

En el Tucumanahaho, se comprueba en la ciudacita – Puerta del Inti – Nevado del Cachi, también en la Tambería de Londres, y de Famatina, etc. En los pircados rectangulares y circulares de la Ciudacita (…) existe una huaca a la que rendían cultos y ofrendas (Hoy movida del lugar original) en el inicio de la primavera.[7]

La monumental obra de arquitectura vial, fue destacada por los Cronistas que acompañaron a los españoles…

“Diego de Almagro fue por el camino que los Incas tenían por los Diaguitas”[8]

Ello no es atípico a la historia, ya que en el mismo “pacha” la tierra “española”, a diferencia de la “americana”, retornaba a sus verdaderos dueños luego de siglos de dominación musulmana. Por ese motivo, es constante hallar en las palabras de los Cronistas españoles citas sobre la existencia de tan “fabuloso” camino…

“En 1589, Blas Ponce declaró que cuando estuvo en la conquista y población de Londres (…) el camino del Inca estaba visible desde Londres hasta el Valle de Diamante, y luego fue borrado por los mitimaes peruanos que huyeron de Diego de Almagro”[9]

Los relevamientos que he llevado adelante en el área del pueblo de “Ayun” o “Ayungasta”

Al sur de la Quebrada de Fiango – nacimiento del cauce del Tuscamayo – adyacente al Cerro el Pabellón, en la Sierra de Velasco, La Rioja.

Reconocen el probable trazado de una variable del llamado “camino real” hacia la “Quebrada de la Cébila”

Atravesando el espacio que posteriormente ocupara el Fuerte de San Blas en el Pantano, La Rioja.

Con tramos de piedra sobre los faldeos serranos, y marcas o hitos en las zonas medanosas o de greda…

Que en la zona no resultan fáciles de detectar.

Y en los márgenes de los ríos citados…

Tal vez los mitimaes peruanos, o el paso del tiempo, o la desidia oficial, lograron el cometido de “perderlo”

Este camino que fuera omitido por los investigadores contemporáneos, pero no por los Cronistas y Jesuitas, deja abierta una puerta respecto de la posibilidad de que los españoles lo hayan utilizado en forma posterior al paso de Diego de Almagro, ya no para toma de conocimiento, sino para consolidar ciudades en la región…

“Los españoles utilizaron el real camino del Inca en la entrada de Diego de Almagro.”[10]

Seguramente – de suceder algún cercano o lejano día – la culminación de los trabajos encaminados a la recuperación de la “Ciudad Inca del Shincal”, o el “descubrimiento” del asentamiento de “Amoyamba”.

Traza que se abre – año 2008 – en el terreno situado entre la Ruta Nacional N° 40 antes del pueblo de “Londres”, y Pomán,  Catamarca.

Permita “comprender y reconocer” que los pueblos nativos ubicados en forma adyacente a la misma, formaron parte efectiva de la estructura existencial tutelada desde el Tahuantinsuyu…

(Sustentación y tributación) “En los tambos de la ciénaga se aparraba un camino del Inca para Londres y de allí se dirigía a Chile (…) entre cada jornada había pueblos de indios. (…) y tamberías del Inca (…) en tiempo del Inca, los indios comarcanos servían en los tambos”[11]

Contrariando la “historia oficial”, cabe preguntar si en el supuesto de no constar una “ruta” ¿Por qué los españoles de Núñez del Prado conocían la existencia de los pueblos de Amoyamba y Machigasta?...

Prado se entrevistó con el Cacique Combo en Machigasta.[12]

¿Por qué se empecinaron en “dominar” los valles ubicados al sur de la imaginaria línea que dividía los territorios que pertenecían a Valdivia y al Cusco?...

“En el año 1546 algunos indios dijeron a los soldados de Nicolás de Heredia que se podía salir al Reino del Perú, atravesando las sierras para llegar al real camino de los Incas.”[13]


Supuestos al margen, los trabajos de recuperación patrimonial realizados en el área citada, legitiman que los nativos pre invasiones quechua y española, ejercieron un sistema de control sobre el acopio de minerales extraídos de las canteras, y, además, sustentaron la obediencia a los dioses principales andinos, como el Sol y la Luna…

(Anti y Paxni) “En el año 1587, Juan Ramírez de Velasco pensaba fundar una ciudad entre Chile y Famatina para que se pudiera ir rápido de Potosí a Chile por el camino viejo del Inca (Paso de Comecaballos)”[14]

Válido resulta entonces afirmar que por la magnificencia de la senda, ejecutada a mano por los “obreros” Cacá, se trasladaron los Incas y luego los españoles…

“(El escribano) Alonso de Tula Cerbín cita que (en 1589) en el Tambo del Toro, ubicado en el camino real del Inca (se observaba) que el camino estaba labrado a mano, de mas de cincuenta pies de ancho que yo lo he visto.”[15]

Retomando la “geografía” del camino andino, debo decir, que otra variante surgida sobre la red vial nativa al sur del Titicaca, fue la estratificación social de cada aldea, y con ella, la “idea” centralizadora de que el Jefe o Cacique debía diferenciarse del “resto” de la población; y es entonces cuando aparecen nuevas tipologías habitacionales…[16]

“Otro ejemplo, son las terrazas de cultivo y la construcción de pircas, o paramentos de piedras trabadas sin argamasa, que aparte de servir como elementos de contención anti derrumbes, determinaban los límites de cada cacicazgo.”[17]

Los cronistas relatan que los habitantes originarios del Tucumanahaho se agrupaban en diferentes pueblos, de no más de cuatrocientos habitantes cada uno.[18]
Que eran belicosos, y que se unían ante la amenaza externa. [19]

Todo lo dicho, no hace más que confirmar la importancia que adquiría el vínculo vial para las relaciones civiles y militares de los pueblos originarios. Y por lógica consecuencia, para las ideas revolucionarias que sustentaron el accionar de los hombres de mayo, y las consecuencias inmediatas a la Revolución que derivarían (1816) en la declaración de independencia.

Y la estructura existencial – como vínculo evolutivo – contuvo el carácter de una sucesión de acciones del hombre originario.

Debo concluir este breviario, ratificando que cada grupo social desarrolló, con los medios y capacidades de la época, una tecnología de “horizontes y perspectivas”, como si se relevaran “Paisajes”.
En realidad, bosquejos que nos imponen a “perfilar” el entorno del espacio y del tiempo en que nuestros ancestros habitaron la tierra.
Tal vez, sólo tal vez, el mismo que ocupara el ideario revolucionario de Belgrano y Moreno.




[1] Prebisch, Teresa Piossek. “Revelación Histórica de Calchaquí” Buenos Aires, 1999.
[2] En lengua Kuna de Panamá significa  o “Madre Tierra”
[3] Una nueva variante se abre sobre la ruta utilizada por los españoles, y forma parte de esta conjetura, la posibilidad de que en la preparación del paso de Comecaballos (Al norte del paso de Pircas Negras – La Rioja) hacia Copiapó, Diego de Almagro, tratando de evitar un enfrentamiento con los nativos, se haya asentado en la zona de la ciudad Inca aledaña a la quebrada de Zapata (Suroeste de Catamarca) para acceder hacia el asentamiento de Huatungasta – Catamarca – y por La Troya o Toya, hacia el paso citado.
[4] Raffino, Rodolfo. “Vialidad Inka en Catamarca” Articulo publicado por el gobierno de la Provincia, en la pagina oficial de Catamarca, Dirección de Patrimonio Cultural Departamento de Gestión del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico.
[5] Kusch, Maria Florencia. “Investigaciones arqueológicas en la Localidad de Bañados del Pantano” 1995 (Cita a Earle, en el año 1991. Apunte archivado en Secretaría General de la Municipalidad del Departamento Arauco, Aimogasta, La Rioja.)
[6] La traza del camino ha sido propuesta para que se incorpore a efectos de ser declarada Patrimonio Cultural Mundial por La UNESCO.
[7] Página Web de la provincia de Tucumán.
[8] Marmolejo, Góngora. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II)
[9] Del Techo, Nicolás. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II) Cita que… Juan Ramírez de Velasco, gobernador del Tucumán, escribió al P. Monroy dándole en forma auténtica facultades para firmar treguas con los indios, enviándole impresas las condiciones de ellas, á fin de que las explicase á Piltipico. Acabado este negocio felizmente, las inmediatas poblaciones de los españoles significaron su agradecimiento al P. Gaspar Monroy, pues le debían el disfrutar tranquilamente de las ciudades, de los templos, bienes é hijos, con otras cosas igualmente dignas de estimación. El texto de esta carta se cita en diferentes capítulos del presente libro. C.VII L. II.
[10] Cieza de León, Pedro de. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II)
[11] Matienzo, Juan. Licenciado y Oidor de la Real Audiencia de Charcas.
[12] Lozano, Pedro. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II)
[13] Cieza de León, Pedro de. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II)
[14] Levillier, Roberto. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II) (También citado por Ricardo Nardi)
[15] Velasco, Juan Ramírez de. Ibídem. (Obra detallada en Anexo II)
[16] También la categorización de las tareas sociales confería a las mujeres adultas el sembrado de las semillas en la tierra, que previamente era labrada por los hombres, y también la confección de prendas en telares (Túnicas y mantas) que servían de protección ante la hosquedad del invierno.
[17] Uhle, Max. “Fortalezas Incaicas, Incallacta y Machu Pichu” Artículo publicado en la revista chilena de Historia y Geografía. N° 21 de 1917.
[18] Ramírez de Velasco, Juan. En la carta enviada al Rey de España, Dando cuentas de la conquista y población de la Villa de Londres, cita lo siguiente: “por cumplir con todos y averlos tomado por intercesores y con licencia de vuestra majestad, cumplir con mi patria en la qual descubrí al parecer de diez o doce mil indios, gente gallarda y vien vistida”. Escrito en Santiago de Tucumán el 30 de octubre de 1591. Documentos fundacionales recopilados por Dr. Juan J. Romero y Prof. Dardo de la Vega Díaz, Juan Carlos Gómez y Rafael Torres el 26 de noviembre de 1937.
[19] Mito del Tinkunaco.

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